El aspecto más significativo, que guarda
similitud con los pueblos amazónicos, constituye la
vinculación de la música con otras manifestaciones de la
cultura, expresadas, fundamentalmente, en rituales shamánicos
de iniciación y curación.
La música adquiere un
carácter sagrado con toques instrumentales y cantos
específicos que son privativos del yachac (shamán), quien se
contacta con los espíritus de la naturaleza y personajes
míticos, para establecer negociaciones con finalidades de
bienestar colectivo y cohesión grupal.
Los instrumentos
musicales tienen un uso estrechamente ligado a las prácticas
shamánicas. La ejecución de la turumpa permite al espíritu de
la selva proporcionar vigor al shamán para seguir curando.
Cuando el shamán toca el violín, al inicio de los rituales, se
convierte en un mecanismo a través del cual se llega al
'machay', efecto de transformación o estado de trance que se
adquiere con el ayahuasca.
La iniciación shamánica involucra extensos
períodos de preparación en donde el futuro yachac aprende los
diversos cantos shamánicos que le servirán luego en el
ejercicio de su práctica. Las canciones son aprendidas por los
discípulos de maestros shamánicos en sus viajes de iniciación
realizados por el río Napo, lo que también deja entrever las
relaciones que históricamente han mantenido con los kichwas
del Napo grupo étnico de los cuales también
descienden.
Pero las manifestaciones musicales no
solamente están vinculadas a la práctica shamánica. Existen
ritos emparentados al crecimiento de los niños en los que se
les suministran el zumo de ciertas hiervas y plantas sagradas
para que puedan crecer fuertes y robustos. En la práctica del
rito se interpretan dos o tres cantos bastante largos, que
solo se ejecutan en esos rituales, siendo prohibido y no
recomendado hacerlo en público.
Los cantos (repertorio
vocal), son, en su línea más tradicional, creados por las
mujeres e interpretados instrumentalmente, en lo posterior por
los hombres. Aquí se vislumbra otro aspecto interesante que es
la transferencia en el tiempo del repertorio vocal femenino al
repertorio instrumental masculino.
La fusión
multiétnica se refleja, también, en el aprendizaje de algunas
canciones enseñadas a las mujeres kichwas por mujeres shuar.
En la chacra se suceden estos acontecimientos, ya que, aparte
de constituir un sitio agrícola, se erige en lugar de
aprendizaje y manejo de los recursos en donde se socializan
los conocimientos musicales allí las madres enseñan a sus
hijas las canciones del repertorio tradicional y se
intercambian conocimientos musicales a través de las
relaciones interétnicas. La gran mayoría de piezas musicales
que no están vinculadas a las prácticas shamánicas, tienen
lugar en ocasiones festivas: Fiestas de la comunidad, mingas,
o matrimonios.
Los instrumentos musicales utilizados por los
kichwas del Pastaza son de tres tipos:
Membranófonos:
tambor
Aerófonos pífano, julawatu
Cordófonos: turumpa y
violín.
De todos estos, el violín es el único
instrumento occidental que ha sido plenamente incorporado al
acervo organológico y cultural, aunque su construcción y forma
de ejecución readaptadas a los requerimientos de su cultura.
Otros instrumentos como la guitarra, el güiro y el bombo
andino han sido incorporados en los últimos años. En este
disco compacto se presentan varios temas musicales del grupo
Takik Churi, quienes ya incluyen estos instrumentos, además
del violín, que en este caso se trata de un violín occidental,
en lo que a construcción se refiere.
Bimenbranófono de cuerpo cilíndrico de dos
partes, con amarras sintéticas de nylon. Los parches se
construyen con cuero de sajino, al un lado, y de mono machín,
coto, cusumbo o raposa, al otra. Tiene un redoblante de nylon
en el lado correspondiente al parche de mono. La caja
cilíndrica es de cedro el percutor es un palo delgado de
chonta de 20 cm de largo aproximadamente. Su ejecución se
realiza en la parte correspondiente al cuero de sajino,
mientras que la parte de cuero de mono hace de redoblante.
Puede ser escuchado hasta 5 km, de distancia. Este tambor era
utilizado antiguamente para bailar y su uso se extendió para
las fiestas en general. Lo consideran 'el símbolo del pueblo
indio'.
Aerófono de caña recta con boquilla y orificio
de insuflación rectangular en el un extremo. Tiene cinco
orificios de obturación circulares en la parte anterior. Se
trata de una flauta vertical pequeña con cinco orificios de
digitación y embocadura recta para tocar verticalmente. Se
suele elaborar con huesos de animales, en especial de las alas
de grandes aves como el cóndor y el águila. La construcción la
realizan los propios instrumentistas.
Trumpa (Cordófono)
Es una vara pequeña de madera en la que se ha
colocado y tensado una piola hasta formar un arco. El un
extremo de este arco se coloca en la boca sosteniéndolo con la
una mano, mientras que con la otra se pulsa la cuerda. La
cavidad bucal sirve como caja de resonancia y amplifica el
sonido; la altura del sonido se controla con la lengua. Es un
instrumento muy utilizado por los shamanes en los rituales de
curación.
Violín (codófono)
Se trata de una imitación del violín occidental,
pero los materiales, modo de construcción y ejecución son
absolutamente distintos. La caja de resonancia puede hacerse
con madera de cedro y en algunos casos la tapa delantera se
confecciona con láminas de metal. El arco contiene fibras de
corteza de zapán, las mismas que son previamente preparadas
(pasadas por una piedra o canto rodado), a fin de conseguir el
sonido ideal cuando se froten en las cuerdas. A diferencia del
violín occidental que contiene cuatro cuerdas, en este
instrumento y a lo largo del diapasón se colocan tres cuerdas
de metal. Es un instrumento frecuentemente utilizado por los
shamanes quienes deben realizar abstinencias sexuales en la
fase de construcción del mismo, para que la caja de resonancia
no se dañe.
Julawatu (Aerófono)
Aerófono de caña con un orificio de insufración
en el un extremo y con dos orificios de obturación en la parte
anterior al otro extremo. Es una flauta horizontal que mide 43
cm de largo por una pulgada de diámetro aproximadamente. Es
construida por los propios músicos.